De vez en cuando hay que reconocer que lo que hacemos quizá sea muy pretencioso y no somos quienes para dar lecciones a nadie. Escuchar audio Canto y digo cosas
que me parecen importantes
expreso sensaciones
que quiero que captes
pero no creas
que consigo conectar.
Declaro unos principios
que no sigo a cada momento
condeno pecados
que aún me quitan el sueño
y no siempre
consigo controlar.
No creas que lo consigo
a veces parece un contrasentido
que lo digo y no lo siento,
que lo pido y no lo puedo dar.
Realmente a nadie exijo
hago preguntas que me inquietan
y a veces compongo
lo que son posibles respuestas
y no siempre
descubren la verdad.
Canto pero no creas
que estoy seguro de nada
vislumbro salidas
pero aun tengo que alcanzarlas
y no siempre
creo posible llegar.
Y una vez en la salida
queda todavía cruzar la linea
dar el primer paso
a lo bueno y malo que la vida traerá.
¿Cuánto tiempo llevo esperando a que alguien me saque de esta carcel? Escuchar audio
Sigo en mi cubo
donde tus manos no llegan
donde pensamientos
crean cuerda tras cuerda
que me ata.
Sigo callando
digo palabras que parecen
ciertos sentimientos
pero son solo paredes
de esta casa.
Esta casa está hecha de temores
canciones de otros que prestan olores
ni es mio el espejo de la entrada
ni la ropa que hay en los cajones.
Salgo despacio
miro afuera vigilante
pero no me atrevo
a seguir adelante
cerrar la puerta...
...tras de mí.
De vez en cuando alguien llama a la puerta
yo no firmo nada, no compro enciclopedias
si es alguien que solo quiere visitarme
le digo que tengo mis propios problemas.
Pero lo se
y quizá saberlo
me ayude
a romper
a abrir, salir, cerrar
y vivir.
(20 de Enero de 2001)
La historia la escriben los ganadores. La vida la escribimos todos y esa es la que hace avanzar al ser humano. Escuchar el mp3 Venimos de las ocasiones perdidas a manos de aquel
que supo pisar más fuerte o quizá ganarnos bien.
Venimos de las citas incumplidas por los que o no creyeron en el amor
o no supieron llegar a tiempo o escuchar a su corazón.
Vagabundos del tiempo, conseguimos perder el tren
a pesar de las advertencias, cada dia, una y otra vez.
Nos sentamos en los parques y miramos a la gente feliz
pero no a esos que lo simulan sino a esos otros que han visto al fin.
Pordioseros, pedigüeños, aún tendemos la mano, falsamente sumisos,
pedimos de amor unas migas, una sonrisa, un gesto de cariño.
Hemos perdido la historia
así que otros la escribirán
pero nos queda la vida,
sólo nos queda la vida
como última verdad.
Nos preguntamos cómo podríamos alcanzar esas estrellas de luz
que revolotean en algunas miradas, uniéndoles al cielo azul.
Hemos perdido la historia
así que otros la escribirán
pero nos queda la vida,
sólo nos queda la vida
como última verdad.